PAISAJE
El Concejo de Aller (374 km2 de extensión).
Su paisaje queda definido por sus valles y montañas, sus más altas cotas coinciden con la cordillera Cantábrica, límite sur de Aller y frontera natural con León. Sus pasos naturales desde Aller hacia la meseta son los puertos de: San Isidro, Piedrafita, Vegarada y La Via la Carisa todos conforman espacios de considerable interés, con bosques autóctonos (castaño, haya, abedul y acebo) ricos en fauna (zorros, venados, rebecos, corzos, lobos y jabalíes, nutrias y martas; aves como el urogallo, la perdiz, el zorzal, el neverin y zapiqueta, entre otras) y flora, numerosos manantiales, arroyos y abundantes pastizales. Los valles alleranos son de gran belleza y se asientan entorno a los ríos (Braña, Negro, S.Julian, y el Aller) trucheros por excelencia. En sus riberas abundan las vegas donde se cultivan el maíz y productos hortícolas y forrageros.
A partir de Cabañaquinta descendiendo hacia el noroeste están los principales núcleos de población (Oyanco, Moreda, Caborana). Actualmente en Caborana queda la única explotación minera del concejo.
El clima allerano se compone de precipitaciones altas y regulares con una cierta bonanza térmica lo que motiva la existencia de una abundante y variada vegetación en todo el concejo.
El Concejo cuenta con una zona ideal para el parapente denominada Cotobello, es un paisaje recuperado de una antigua explotación minera de cielo abierto, donde sus numerosas pistas facilitan el acceso a los parajes con vistas más espectaculares de nuestro entorno y son aprovechadas también para rutas de quad , todoterreno y bicicleta de montaña.
Para la práctica de la escalada cuenta con dos escuelas: la de Pélugano y la de Cuevas. Descenso de cañones en Riofrio.
Algunas de las rutas de senderismo y bicicleta de montaña de diferente dificultad con las que cuenta el Concejo:
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